A las 8:30 partimos del centro de Arequipa por la carretera sur, con panorámicas
abiertas del volcán Misti sobre la ciudad. El camino secundario desciende a la cuenca del río Chili, cuyo
cauce ha esculpido el barranco, y en menos de treinta minutos llegamos al complejo cantero de Añashuayco.
El guía local presenta la historia del sillar, la piedra volcánica con la que se levantó la Ciudad Blanca,
y repasamos el recorrido del día antes de bajar a pie hasta los canterones. La entrada a las canteras está
incluida en el precio.
Recorremos a pie los canterones de Añashuayco, paredes verticales de piedra blanca y
rosada donde el trabajo sigue haciéndose como hace siglos. Los canteros nos cuentan su oficio y nos
muestran el desbloque manual con cuñas, el tallado de bloques y el cincelado de figuras que ornamentan
balcones y fachadas de Arequipa. Así entendemos el origen de la Ciudad Blanca desde su propia cantera. La
visita se extiende cerca de una hora y media, con tiempo para conversar y fotografiar cada sector. Los
bloques extraídos se comercializan en los talleres vecinos de la ciudad.
Cerramos en el mirador natural para contemplar los volcanes Misti, Chachani y Pichu
Pichu enmarcando el valle. Desde allí nos dirigimos al barrio de Yanahuara, célebre por su iglesia y sus
arcos de sillar, desde los que la ciudad se ve completa bajo la mirada de los tres volcanes. El regreso al
centro de Arequipa se estima alrededor de las 13:30, con traslado al hotel incluido y tiempo suficiente
para continuar con la agenda del día. La ruta completa dura cinco horas, desde la recolección hasta el
regreso al centro.